Diocesis   
de Laï   






 

 

Brevemente
Los primeros misioneros católicos en Africa central llegan cronológicamente a Gabón, a Sudán, al Congo Brazzaville, posteriormente al Camerún, a la República Centroafricana y al Chad en 1929.
Así, en esta parte del Africa, en relación con los países vecinos la comunidad católica chadiana es la mas joven.

Hace 75 años, los misioneros llegaron al territorio de Tandjilé en Kélo para traernos el Evangelio de Jesús. La Buena Nueva de la salvación prendió y ha dado muchos frutos gracias a la acción del Espíritu Santo pero también gracias a estos hombres, y a los hombres y mujeres que les siguieron, en especial a los Capuchinos que llegaron a Kélo hace 50 años.

 
Los primeros pasos de la historia de la Iglesia Católica en la Tandjilé

A finales del mes de diciembre de 1935 dos sacerdotes Déhoniens (sacerdotes del Sagrado Corazón de san Quintín), los padres Joseph Bernard y Schwab llegaron a Kélo procedentes del Camerún.

En aquel momento, Tandjilé formaba parte de la Vicariato Apostólico de Founbam del Camerún, y fue el pastor de esta iglesia, Mons Bouque quien envía a los dos sacerdotes a anunciar allí la Buena Nueva.

Al cabo de dos años el P. Bernard fue reemplazado por el P. Lebayon, pero ambos sacerdotes recorrieron muchos pueblos, predicaron el evangelio, formaron catequistas, abrieron una escuela en Keló, bautizaron a los primeros cristianos de la región, llegando hasta la ciudad de Moundou más al sur.

Abandonaron Chad en 1941.

En la cara de Laï

Relevados por los Misioneros Espiritanos en un primer momento y más tarde en particular por los padres de la Boisse y Deniox, fue en diciembre de 1960 cuando llegó a Keló el primer grupo de frailes Capuchinos que procedían de Canadá. Durante cerca de 45 años ellos fundaron las comunidades cristianas y las misiones, que hoy son las parroquias de la diócesis de Laï. Alrededor de 50 sacerdotes y hermanos han pasado por aquí, dejando huellas bien visibles. Tres de ellos están enterrados en la tierra de su misión: los PP Conrad y Corentin, en Keló y el hermano Gerard, en Laï.

Nosotros debemos hacer mención de las religiosas que vinieron también del Canadá para trabajar aquí. Ellas anunciaron el Evangelio con su palabra y el testimonio de sus vidas, en particular por dedicación en la educación formal e informal de las chicas, y el cuidado de los enfermos y, en especial los leprosos.

Nosotros damos las gracias por la vida de estos misioneros, para que Dios las recompense en la gloria por su compromiso. Mas nuestra oración es también una oración para que el Señor conceda a todos los cristianos de Tandjilé un espíritu misionero para anunciar a Jesucristo a nuestro alrededor. Rogamos también para que el Señor haga surgir de entre nuestros jóvenes hombres y mujeres, que abandonando su tierra, vayan a anunciar la Buena Nueva allí donde Cristo no es conocido.

Creación de la diócesis de Laï

La diócesis de Laï, junto con la de Goré – las más jóvenes del Chad -, son erigidas el 28 de noviembre de 1998. El primer obispo de Laï es Monseñor Miguel Ángel Sebastíán cuya consagración tiene lugar a Moundoú el 14 de febrero de 1999.

El origen de la Iglesia de Laï remonta hacia 1935 cuando a Kelo llegan del Camerún algunos padres del Sagrado Corazón de San Quintín, llamados Deonianos. En 1941 ceden el lugar a los padres Capuchinos de Toulouse. Los padres Capuchinos del Canadá llegan hacia los años '60. En 40 años de presencia, y ayudados por capuchinos de otros países y sacerdotes Fidei Donum fundan y consolidan la mayoría de las parroquias de la actual diócesis. Erigida por la Congregación para la evangelización de los pueblos, bajo el pontificado de Juan Pablo II, la diócesis de Laï es la fusión de una parte de la diócesis de Moundoú (Tandjilé oeste) y de otra de la diócesis de Doba (Tandjilé este).

La diócesis cuenta con su Proyecto pastoral alrededor del cual se articula la evangelización : Pastoral del anuncio del Evangelio, pastoral de los sacramentos y la pastoral social.